P-130 Comunicándonos con los Acreedores. Los pagos de la deuda.

 

COMUNICÁNDONOS CON LOS ACREEEDORES. LOS PAGOS DE LA DEUDA.

Literatura Aprobada-Conferencia Mundial de Deudores Anónimos.- EN INGLÉS

 

Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.”

-Octavo Paso de Deudores Anónimos

Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.”

-Noveno Paso de Deudores Anónimos

 

DECLARACION DE PROPÓSITO:

“Detener nuestro endeudamiento compulsivo sin garantía, compartir nuestra experiencia con el recién llegado y llevar el mensaje a otros deudores.”

 

 

COMUNICÁNDONOS CON LOS ACREEDORES

La mayoría de nosotros llegamos a Deudores Anónimos acuciados por nuestras deudas. Después de un pequeño periodo en DA, generalmente desarrollamos un plan de pagos de nuestras deudas. La planificación de los pagos de nuestras deudas es una parte del Plan de Gastos y  se lleva a cabo en una o más Reuniones de Alivio de Presión. Los principios de los doce pasos de nuestro programa –como ser honestos, hacer inventario, corregir  nuestros errores, y confiar en un Poder Superior- forman la base de nuestro acercamiento a nuestros acreedores. Estos principios son los que nos ayudan a pagar nuestras deudas y tener en cuenta nuestras necesidades mientras lo llevamos a cabo.

¿Como nos relacionábamos con los acreedores antes de llegar a DA?

Los métodos que usábamos para evitar a los acreedores era identificar las llamadas para no atenderlos, no devolverles las llamadas, dejar correos sin abrir, no pagar las facturas, y hacer promesas que no podíamos cumplir. Reaccionábamos con miedo y negación frente al problema que nos parecía abrumador e inmanejable. Evitarlo contribuía a nuestra vaguedad, lo cual nos llevaba a endeudarnos aun más.

¿Como comunicarnos ahora con nuestros acreedores?

Comunicarnos con nuestros acreedores nos lleva hacia la claridad y la serenidad. Es una  parte importantísima de DA. El paso funciona al trabajarlo. El Paso ocho dice que “hacemos una lista de todas las personas que hemos ofendido”. “Personas incluyen acreedores, sean individuales o instituciones. El noveno paso adhiere nuestro compromiso al pago de nuestras deudas con un plan que no nos perjudique a nosotros ni a otros. Para algunos de nosotros, el proceso de pagos de las deudas comienza antes que hayamos estudiado los pasos uno al siete en profundidad. Sin embargo, encontramos que acordando constructivamente con nuestros acreedores, fortalece nuestra recuperación y esto es siempre posible gracias a los pasos precedentes.

¿Debo pagar todas mis deudas?

Estamos comprometidos a pagar todas nuestras deudas. No importa cuánto tiempo nos lleve, lo que importa es un honesto intento de conocer nuestras responsabilidades, lo que nos llevara hacia la libertad espiritual de nuestros comportamientos hacia la deuda compulsiva. Tomamos en cuenta todas nuestras deudas no garantizadas e identificamos a todos nuestros acreedores: bancos, compañías de tarjetas de crédito, agencias de cobros, agencias de préstamos de estudio, AFIP, parientes, amigos, doctores, otros profesionales, etc.

 Algunos acreedores ofrecen o aceptan un plan de pagos por menos del monto adeudado y aceptan realizar una quita de lo debido. Consideramos estas deudas canceladas en tanto el acreedor acepte los términos, preferentemente por escrito, y nosotros hayamos cumplido íntegramente nuestra parte en el acuerdo.

¿Realmente cuanto puedo pagar?

Decidir cuándo y cuanto pagar a nuestros acreedores puede ser un reto por una variedad de razones. Por eso aconsejamos que este tipo de decisiones sean tomadas con un padrino, grupo de alivio de presión, otros miembros de DA, o un profesional especializado. Trabajar con otros nos ayudara a entender cuales son nuestras necesidades y cuanto pago podemos afrontar.

Una tentación muy común es pagar –o prometer pagar- más de lo que realmente podemos afrontar; en ambos casos pueden dañar nuestra relación  con los acreedores. Es peor pagar de más, pues puede llevarnos a incurrir en nuevas deudas sin garantía. Para evitar esto, no debemos pagar mas allá de lo que podemos y que represente descuidar nuestras necesidades. Pagamos nuestras deudas para reclamar nuestra integridad, no necesariamente para satisfacer las demandas de los acreedores, especialmente cuando esas demandas exceden nuestros recursos. En el espíritu del Noveno paso, muchos de nosotros hacemos saber a nuestros acreedores que nuestra intención es pagar nuestras deudas completamente. Esto no significa sin embargo, que estamos obligados a realizar un plan de pagos determinado por el acreedor. Para aminorar el sentido de la urgencia, recordamos que nosotros y nuestros acreedores estamos trabajando hacia un objetivo común. Ellos quieren que les paguemos y nosotros queremos pagarles. Lo que se discute es el cómo.

Un miembro dice: “DA me enseño que no puedo poner mi vida en espera hasta que me encuentre libre de deudas- que puedo tener una vida rica y completa mientras aun estoy pagando mis deudas”. A su tiempo, descubrimos que cuando comenzamos a cuidarnos a nosotros mismos, nuestra habilidad para pagar las deudas mejora.

¿Cómo calcular la deuda con cada acreedor?

En general, es mejor tratar a los acreedores en igualdad de condiciones en vez de darles un trato especial a aquellos que más nos molestan o intimidan. Una forma es pagarles proporcionalmente: cada deudor representa un cierto porcentaje sobre nuestra deuda total, y pagamos a cada uno una cantidad proporcional de nuestro Fondo de Reserva para deudas. Por ejemplo, imaginemos que un miembro de DA tiene una deuda total de $ 15.000. Debe un 20% o  su equivalente en $ 3000 al ABC Bank. Tiene $200 destinados mensualmente al pago de deuda, por lo tanto paga el 20% de ese cantidad unos $ 40, al ABC Bank.

Aun queriendo tratar a todos los acreedores en igualdad no siempre es posible o aconsejable. Una  forma diferente de ver el tema es apropiado cuando:

  • Un acreedor esta cobrándonos más intereses que otros
  • La deuda a un amigo o parientes nos está causando serios problemas emocionales
  • El acreedor nos está intimidando al pago o tomará acciones legales

Trabajando con nuestros padrinos, grupos de alivio de presión, amigos del programa y profesionales, hemos aprendido que una fórmula que respete a todos los acreedores tanto como a nuestro compromiso del pago de nuestra deuda, nos puede ayudar a estar liberados de nuestras deudas.

Una vez desarrollado un plan, es aconsejable efectuar pagos regulares en vez de dejar largos periodos entre pago y pago. Cabe agregar, que es importante especificar una fecha cada mes para efectuar los pagos y ajustarnos a esa agenda; si un acreedor no establece una fecha específica, podemos hacerlo por nuestra cuenta. En algunos casos, un acreedor que al principio rechazaba nuestro plan de pago acepta nuestros términos si comenzamos a enviarle pagos acordes a nuestro plan. Ser consistente a veces le quita dramatismo al tema de los pagos de deuda haciendo la rutina parte de nuestra vida.

¿Que es una moratoria de deuda?

Cuando recién llegamos a DA, la mayoría de nosotros no teníamos apenas idea de cuánto podríamos pagarle a nuestros acreedores. Solo con Reuniones de Alivio de Presión y alguna claridad respecto de nuestro ingreso actual y necesidades financieras, podremos determinar si estamos en posición de reducir nuestras deudas. Muchos descubrimos que apenas estábamos dispuestos a conocer nuestras necesidades actuales y que poner esas necesidades primero significaba la posibilidad de no pagarle a nuestros acreedores. Aunque la idea parecía chocante al principio, descubrimos que quizás sería posible obtener una moratoria de nuestra deuda, lo que significaba el no pagar a nuestros acreedores por un lapso específico de tiempo. Se recomienda de todas formas, que lo consultemos con nuestros padrinos, grupos de alivio de presión, o con un profesional adecuado antes de comprometerse a tomar la moratoria. También se sugiere que le escribamos a nuestros acreedores previo a detener los pagos, y continuar teniendo contacto con ellos mensualmente o por intervalos regulares durante el curso de la moratoria.

 

“DA me enseñó que no debía detener mi vida hasta que estuviera libre de deudas- que puedo tener una vida rica y completa mientras aun estoy pagando mis deudas”

 

¿Qué tipo de información me ayudará a comunicarme con un acreedor?

Cuando recabamos información, descubrimos nuestros derechos y obligaciones. Aprendemos respecto a las agencias de cobro,  Tribunales, autoridades federales y estatales, y organizaciones relacionadas. Sumado a ello, las historias de los miembros de DA que han tenido una experiencia similar a la nuestra nos dan confort y el conocimiento para saber que no estamos solos. Aun así, no debemos confiar únicamente en otros miembros para esta información. Cada uno de nosotros tiene circunstancias que son únicas y que pueden necesitar que extendamos nuestra búsqueda fuera de DA para conocer las reglas o procedimientos a aplicar a nuestra situación particular.

Algunos hemos investigado acerca de Derechos del prestatario y temas similares en una biblioteca local, internet y otras fuentes. Las leyes que regulan a  los acreedores y a los pagos de deudas varían en cada estado y en cada país, y la información legal cambia conforme pasa el tiempo. Por estas razones, es importante verificar que podemos aprender con un abogado, representantes legales, fiscales de ciudades o municipios, y otras autoridades con una buena reputación.

 

“Cuando un acreedor intenta acosarnos o engatusarnos para que cambiemos de opinión, nos atenemos a nuestro guión, repitiendo las respuestas que tenemos preparadas en base a lo que el acreedor dice. No hacemos promesas que no podamos cumplir”

 

¿Cómo me preparo para comunicarme con un acreedor?

La mayoría de nosotros escribimos un guión antes de hablar con el acreedor. Saber lo que queremos decir nos ayuda para responder sin miedo y a no comprometernos a lo que no podemos cumplir. Con frecuencia debemos planificar ser persistentes respecto a nuestra posición. Cuando un acreedor trata de acosarnos o engatusarnos para que cambiemos de opinión,  nos ajustamos a nuestro guión, repitiendo las respuestas que hemos preparado en base a lo que el acreedor dice. No hacemos promesas que no podamos cumplir. También es útil incluir alguna respuesta a preguntas inesperadas, demandas u ofertas. Por ejemplo, podemos decir  “Voy a necesitar discutir esto con mi asesor financiero y luego le respondo”. Luego, establecemos una fecha para contactar con el acreedor para darle una respuesta.-

Devolver la llamada en una fecha estipulada fortalece nuestra recuperación, aún si no tenemos nueva información o aún si no nos encontramos preparados para asumir compromisos financieros.

¿Debemos decirle a los acreedores que estamos en DA?

Algunos hemos encontrado que es una ayuda decirle a los acreedores que estamos en Deudores Anónimos y además adjuntarles un folleto de DA con nuestras cartas. Otros prefieren no revelar que pertenecen o hacerlo con acreedores específicos. La elección es enteramente a criterio de cada uno.-

¿Que sucede si tengo dificultades en comunicarme con un acreedor?

Cuando tratamos con una institución, generalmente tenemos acceso a diferentes representantes. Establecer una relación con un representante específico y hablar solamente con esa persona puede hacer a que el proceso se desarrolle de una forma más llevadera. O hablando con diferentes representantes puede que las interacciones sean menos emocionales. Si tenemos dificultades con un empleado en particular porque él o ella fallan en proveernos información esencial, rehúsa aceptar nuestro plan de pagos, o cualquier otra razón, a veces podemos resolver el problema hablando con un supervisor.

Es importante recordar que lo que los acreedores nos dicen no es personal, y no define lo que somos. Muchos de nosotros encontramos invaluable estar en contacto con miembros de DA para apoyo emocional y espiritual. Y Especialmente útil es la herramienta del bookending, o llamar a otro miembro de DA antes y después de comunicarnos con un acreedor. Algunas veces nos encontramos fuertes y suficientemente claros para lidiar con una llamada inesperada de un acreedor, mientras que otras veces pensamos que lo mejor es evitar hablar con los acreedores hasta que estemos bien preparados o podamos manejarlo emocionalmente.-

No debemos tolerar el acoso de los acreedores. En algunos casos, hemos detenido el acoso telefonico con una carta solicitándoles que la compañía nos contacte por vía escrita solamente. Generalmente es mejor enviar esa carta –y toda la correspondencia al respecto- que sirve como constancia de recibo. No todos los acreedores, cabe afirmar, responden por escrito. En esos casos, es mejor llegar a un acuerdo telefónicamente.-

¿Que constancias de pago de nuestras deudas debemos conservar?

Así como recopilar información es vital para nuestra recuperación, también lo es mantener un archivo adecuado respecto a los pasos que tomamos para resolver nuestro endeudamiento. Si vamos a comunicarnos a través de cartas o correos electrónicos, conservamos copias de toda nuestra correspondencia enviada y recibida. Si nos comunicamos por teléfono, anotamos la fecha de cada conversación, el nombre de la persona con la que hablamos, y lo que hemos discutido –particularmente cualquier arreglo, y solicitamos que el acreedor confirme los términos por escrito, o escribimos una carta de archivo nosotros mismos.

Adicionalmente, solicitamos documentación que muestre que nuestros pagos hayan sido acreditados a nuestra cuenta.

Conservamos también nuestros registros de pagos de deuda. Haciendo esto mantenemos la claridad y podemos verificar los archivos de los acreedores. Los registros de pago de deuda incluyen fecha de pago, cantidad de pago efectuado, y el saldo de deuda como sigue en siguiente ejemplo:

“Cuando logramos un acuerdo verbal, solicitamos que el acreedor confirme los términos por escrito, o escribimos una acuerdo de confirmación nosotros mismos”

Préstamo Bancario

Fecha  de origen deuda:                              12/20/04

Deuda original:                                $ 1,000

Interés:                               10% tasa de interés anual

Fecha Pago                        Comienzo           Pago efectuado                              Saldo

12/20/09                             $1,100.00            $100.00                                $1,000.00

1/20/10                               $1,008.33            $100.00                                $908.33

2/20/10                               $916.66                $100.00                                $816.66

Pagos realizados de las deudas

Realizamos también un archivo de nuestro éxito en el pago de las deudas. Nos recuerda que el alejamiento de la deuda sucede a través del tiempo. El archivo puede ser como el siguiente:

Acreedor                            Cantidad                              Fecha de finalización

Papa                                     $500.00                                7/07

Doctor                                 $875.13                                6/08

Escuela                                $1,134.95                            10/10

¿Qué pasa si cambia mi situación financiera?

Si no somos capaces de cumplir nuestro plan de pagos –por ejemplo, debido a una emergencia o una inesperada bajada de nuestros ingresos- le comunicamos nuestras nuevas circunstancias a nuestros acreedores antes de fallar en la realización de los pagos prometidos. Informamos a cada acreedor que necesitamos saltarnos un pago, realizar un pago inferior al que venimos realizando, o renegociar nuestro plan de pago. Con el tiempo, si hay un incremento sustancial en nuestros ingresos, hablamos sobre cómo incrementar nuestros pagos con un grupo de Alivio de Presión, padrino u otros.

¿Es la bancarrota una opción?

Muchos hemos considerado la posibilidad de declararnos en quiebra como una forma de salir de nuestras deudas. En Deudores Anónimos no hay opción para la bancarrota o la quiebra. Para algunos miembros, la bancarrota provee solo un alivio temporal y no modifica los comportamientos que lo han llevado a la deuda

¿Qué sentimientos pueden aparecer mientras negociamos con los acreedores?

El proceso de negociar con acreedores puede ser doloroso y atemorizante, particularmente al comienzo. Muchos nos sentimos inferiores, culpables, y avergonzados cuando finalmente admitimos el alcance de nuestras deudas, y esos sentimientos se intensifican cuando nos enfrentamos a nuestros acreedores. A veces sentimos un fuerte deseo de pagar más de lo planeado y un miedo de que nunca podremos salir de nuestras deudas. Afortunadamente, han sido muchas  las recompensas por hacer frente a estos sentimientos y hacernos cargo de nuestra responsabilidad por nuestras deudas.

¿Qué beneficios tenemos al pagar nuestras deudas?

En adhesión a las guías y sugerencias de DA, disminuímos nuestras deudas y descubrimos qué nuevas actitudes mejoran  nuestras vidas. Aprendemos como poner límites con nuestros acreedores y como cuidar de nosotros mismos. Aumenta nuestro autoestima. Encontramos que la mayoría de nuestros acreedores aprecian nuestra honestidad y buena voluntad de seguir adelante con nuestros compromisos. Cuando seguimos adelante, sentimos fuerza, libertad, y fortaleza en otras áreas de nuestra vida. Porque las deudas a la familia y amigos no causan particularmente fuertes resentimientos, resolver estas deudas nos da aun  mayor libertad. Descubrimos que nuestra energía y atención se incrementan para lograr nuestras visiones. Adquirimos serenidad y fortalecemos nuestra fe en un Poder Superior a nosotros mismos.-

 

 

LOS DOCE PASOS DE DEUDORES ANÓNIMOS

1. Admitimos que éramos impotentes ante la deuda, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.

3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos.

7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los deudores compulsivos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

 

BORRADOR VERSIÓN FINAL

TRADUCCIÓN ÍNTEGRA DEL FOLLETO “P-130  Communicating with Creditors and Debt Repayment” (Literatura Oficial aprobada por la Conferencia en inglés) 

La última revisión de este borrador en español es con fecha de 18-dic-2017