Reflexión “Los veteranos”

Si se les preguntara a un gran número de deudores compulsivos, con mucho tiempo de solvencia, lo que su recuperación significó para ellos; prácticamente todos dirían lo mismo:

1. Tardaron mucho para detener la deuda compulsiva, a través de un sufrimiento insoportable con patrones infantiles auto-destructivos de gasto y de sentimiento de no tener suficiente. A veces,casi los mata, pero seguían aferrados al desastre y a lo que provocaba en sus vidas.

2. Hoy sienten que la vida es maravillosa, llena de felicidad y plenitud con todos los beneficios que conlleva la recuperación -una manera nueva de vivir y de ver el mundo que nos rodea-.Como se suele decir, “Mi peor día solvente,es mejor que cualquier otro anterior sumido en deuda y gasto compulsivo.”

3. Todo el dolor que pasaron hasta llegar a la 2ª fase, ¡valió la pena!. Por supuesto que, la 1ª fase, parecía larga y dolorosa, pero se dieron cuenta de que tan sólo era un pequeño porcentaje de su vida. La gran mayoría, ha vivido en la fase 2 y de lo que si no hay duda, es que lo tenían que hacer para que valiera la pena vivir, incluso si hubiese sido 10 veces más doloroso.